domingo, 20 de enero de 2008

Recuerdo








Cuando me cortaste el cuello,
cortaste una rama con una piedra aserrada
yo no detuve tus manos.
Como húmedas palabras me tragaba la sabia.
Y el estómago me amargaba por alguna razón,
La vida me amargaba.
La pena me golpeaba la cabeza.
El dolor me golpeaba la cabeza.
Sentía deshielo de mí por efectos de gases invernadero.
A cada paso que di pronuncié tu nombre
y mis dientes se convertían en guijarros,
mi lengua en una línea confusa.
Decías que mi vida iba a ser larga, más larga que el pasto,
que no te amaría en el jardín de los muertos.
El aroma se cerraba, amor, y nos dejaba fuera.
Tú ignorabas la hierba y hablabas...
Mi cabeza flotaba en un valle desierto
Y no podía escucharte

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