
Te escribo este poema
con versos recogidos en tiempo
pretérito imperfecto
para que tu corazón no se vuelva ruido
y la dirección que perdió la muchacha triste
sea la geografía de un nombre mojado por la lluvia.
Porque los pies de mis manos
ya no tendrán los mismos pasos
del niño olvidado, corriendo por la carretera.
Y la palabra que no cerró bien los labios
será Palabra que curé las heridas de tus noches
y despierte el pulso de tus sueños.
Yo te escribo así
con la respiración
camino a tu espalda,
con el deseo de encontrar en ti
una sombra
sujeta a mi inspiración.